domingo, 4 de diciembre de 2011

¿QUIÉN NECESITA UN REVÓLVER TENIENDO CIERTOS INQUILINOS?


Decididamente, la vida en pareja no era para mí.

Lo que yo necesitaba no era un novio que llegase a mi casa, abriera mi nevera, vaciase el estante de la cerveza y la bandeja del embutido y luego se tumbase en el sofá. No... lo que yo necesitaba era algo menos asilvestrado, más romántico... Alguien que me esperara en la puerta cuando llegase a casa tras un agotador día de trabajo, que me llenase de atenciones y de mimos, que se acomodase sobre mi regazo en el sofá...
Y claro, puesto que mi madre es del sexo femenino y además vive con mi padre, al final tomé la decisión de adoptar una mascota.
Pero con las mascotas pasa como con los melones... que hasta que no los tienes en casa y los pruebas no sabes cómo te van a salir... Y una vez cerrado el proceso de adopción, adquisición o lo que sea, no hay manera de devolverlos a su lugar de origen...

Yo escogí una linda gatita de ojos verdes... era chiquitina, tenía la cabeza grande, y esas orejitas puntiagudas que hacen de los bebés felinos unas criaturitas tan adorables...

Cuando llegamos a casa, le coloqué una confortable cestita al lado del radiador y metí dentro una manta vieja... le puse un platito con comida y otro con agua y le preparé una bandeja de arena.
El animalito, para responder a mis atenciones, se escondió detrás de la pata de una mesa y permaneció allí durante varias horas, mirándome como si mi intención fuera la de engordarla para servirla en la cena de Nochebuena. Finalmente, me cansé de esperar a que saliera de su escondrijo y me fui a dar una vuelta.
Cuando volví a casa unas horas más tarde, la gata se había zampado toda la comida, se había hecho pis y caca en mitad del salón y yacía espatarrada sobre el sofá, ocupando mi sitio. Cuando intenté moverla, agitó su pequeña y dulce patita y me sacudió un zarpazo en la muñeca que estuvo a punto de costarme la muerte por desangramiento.
Entonces tuve claro que mi vida ya nunca iba a ser la misma; que, durante al menos 10 años, que es más o menos la esperanza de vida de un felino doméstico sano y bien alimentado, había de resignarme a compartir mi sacrosanto sofá con la fiera aquélla, y que ojito si sólo por un momento intentaba disuadirla de ello, porque entonces corría el riesgo de que me saltase a la cara para destrozármela mientras dormía la siesta.

Pero aquéllo sólo fue el principio: no sólamente era agresiva, sino también huraña... y viciosa. Lamía los golletes de las botellas de cerveza, y cuando alguien venía a casa, o bien se escondía en un armario, o bien bufaba, gruñía y arañaba a mis huéspedes... De hecho, este eventual riesgo de que mi mascota acabara con mi vida social, y sobre todo amorosa (estuvo a punto de despedazar a mi novio cuando éste se vino a vivir conmigo)  fue lo que me hizo plantearme su abandono...


Pero... ¡Ay!
¿Alguien entre vosotros se ha embarcado alguna vez en la difícil tarea de desprenderse de un animal de compañía? Porque a ver, tú tienes un marido que te sacude y, aprovechando una de sus ausencias, haces las maletas, le dejas una nota en la nevera y luego le mandas a tu abogado y sanseacabó. Pero tienes una mascota que te maltrata y la cosa cambia. Si es un pez aún puedes echarlo por el desagüe, pero si es un gato o un perro y te planteas (sólo te planteas) desembarazarte de él... ¡Ay, amigo....!  ¡Éso son palabras mayores!

Sí, porque primero te encuentras con el rechazo de la sociedad... sobre todo de la Protectora de Animales, que te dice que te jodas y bailes, que si fuera un hijo también tendrías que cargar con él... luego con el del veterinario adonde vas a compar la píldora para poder adormecer a la fiera y echarle el guante para meterla en una jaula... y finalmente con el peor de los jueces...
¡¡¡Tu propia conciencia!!!
Que cuando ya has comprado la pastilla y tienes preparada la carne para esconderla, cuando ya has hablado con un amigo que cría gatos en el jardín de su casa y ha accedido a acogerla, cuando ya has preparado la jaula, cuando ya estás decidida del todo... La meteorología y tu Pepito Grillo se confabulan en tu contra y empieza a nevar.. pero no cuatro copos de nada...
No...
Un temporal como para organizar una carrera de trineos...

Y el animal te da pena... pobrecillo, míralo, con esos ojitos verdes, maullándote lastimeramente desde detrás de la pata de la mesa donde se escondió el día que lo trajiste a casa... y tus ojos se llenan de lágrimas... tantos recuerdos, tantas cicatrices en los brazos, tantos desgarrones en la colcha..

Y finalmente te acercas...
Lo abrazas...
Lloráis juntas...


Y le pones a tu novio las maletas en la puerta.

15 comentarios:

La Perfida Canalla dijo...

jajajajajsa
Bueniiiiiiiiiiiiiiiiisimo!!!
jajajaja
Un saludo coleguita

Ariadna Valdés dijo...

A mí me pasó más o menos lo mismo con mis perros: adoptamos dos bulldogs, y han resultado unos perros bien difíciles, tercos, necio... y si a eso le sumas que no puedes vivir en casi ningún lugar con mascotas, ha sido un martirio. Le dije a mi novio que era estúpido que mermáramos nuestra calidad de vida por unos animales, y que lo más sano era darlos en adopción. Los dramas, los juicios!2C los problemas, todo... y al final, no lo pudimos hacer. Sólo espero que en un descuido no sea yo la que termine con las maletas en la puerta!

mina dijo...

Bueno, bueno... yo quiero dejar claro que soy una amante de los animales... Hace años tuve una gata adorable, que murió tras 6 meses de padecimientos... Era un auténtico cielo, conmigo y con todo el mundo. pero lo que tengo ahora es una pequeaña pantera arisca, posesiva y muuuuuy celosa. Y, si bien me horroriza la idea de llevarla a un lugar donde va a estar atendida, pero no como aquí, también es cierto que no estoy dispuesta a permitir que un animal me chantajee y condicione mi vida. Porque la historia que he contado tiene bastante de real.

Anónimo dijo...

Yo también tuve una gata arisca, agresiva y desagradecida. Lamentablemente (para ella) le encantaba tragarse todo lo que encontraba, y ése fue su final... se comió un trozo de puzzle de Europa de los críos, de esos en poliespán de colores. Se puede decir que fue la primera a quien Europa se le atragantó (antes que Irlanda, Portugal y Gracia, incluso.

Jose María Vonder dijo...

Haz un sorteo, a 1 euro la papeleta, te deshaces de la gata y ganas un dinero, pon algo de imaginación :-)

mina dijo...

Ya... un amigo me ha dicho que deje de darle de comer y le abra la puerta.
Pero volvería...

jairo F.Quindós dijo...

jijijijiji que bueno, yo tenia un gato que encontre abandonao con una pata rota y lo adopte, se curo y no veas luego era lo mas vago, finalmente se volvio un golfo abandonando la casa buscando hembras, decidi llevarlo al pueblo con mis padres, pensaba que un ambiente rural lo apaciguaria, ni mucho menos sus excapadas fueron mas asiduas y eso si agradecido era pues cariño daba pero su locura le perdio, y tuvo tragico final con un vehiculo de 4 ruedas.

Maria Jesus Blanco dijo...

jajajajajaja... un tierno y simpático relato, muy bueno!!!

Un besote :)

lascositasdeisabel dijo...

Te he descubierto hace unos días gracias al concurso de blogs. Lo que me he podido reir leyendo en voz alta tus relatos! Muy buenos, de verdad. Por cierto, te he dejado un voto por los buenos ratos que nos has hecho pasar estos días. No dejes de deleitarnos con tus divertidos e irónicos escritos. Un saludo.

David del Bass dijo...

Si hay vecinos que meten miedo jejeje lo de Aqui no hay quien viva no era solo televisión.

xipo dijo...

Jajajaj buena historia.... jeej. Se me ocurre la solución de que te tomes tu la pastilla del gatito y asi al menos si te quedas medio grogui no te enterarás si tu gatita decide atacarte, bufarte o lo que sea....

De todas formas, visto lo visto, es la gatita quien tiene la sartén por el mango....jeje

Para tu siguiente novio prueba con uno de Greenpeace, a ver si la cosa mejora...jeje

Buen blo, me gusta. Te he conocido por medio de lo del concurso20blogs. No tendrás fotos ni videos como otros, pero cuentas grandes histórias. De hecho me apunto el blog en mis favoritos y pasaré por aqui mas a menudo.

Un saludo y suerte en el concurso!!

Xipo - "En el mundo perdido" - Participante en la categoría de "viajes"

mina dijo...

En fin.. la historia terminó con mi linda gatita en el huerto de un familiar, rodeada de gatos y gallinas. Su despedida fue súpercariñosa, muy en su línea. La saqué de la jaula, empezó a curiosearlo todo, ¡se dejó olisquear por los gatos del lugar!, husmeó un poco aquí y otro poco allá y se metió en un pequeño refugio que mi tío hizo para que los animales se guarecieran, y si te he visto no me acuerdo... O sea, pasando de mí... Allí será feliz, libre y salvaje. No me cabe la menor duda.

David C. dijo...

también que esa gata era ..... especial. Feliz 2012 y Éxitos en el concurso 20blogs.

Te invito a que conozcas mi blog en la sección de cine, se llama "Cine para usar el Cerebro"
http://cineparausarelcerebro.blogspot.com/

Andy dijo...

Las historias que más enganchan son las del día a día y en las que uno involucra su experiencia.
Me ha encantado tu entrada que desarticula algunos convencionalismos como que si uno abandona a una mascota, siempre es el malo. Hay que contar algunas cosas de la trastienda.
Dicho esto, también es responsable de ella.
Besos.

Leonor dijo...

jajajajaja.... me ha encantado como lo explicas!!! Yo soy una amante de los gatos y siempre he tenido en casa, por eso te comprendo y sé que muchas de las cosas que cuentas son reales como los zarpazos que te arrean.
Eres genial escribiendo!
Vine hasta aquí a través del concurso de blogs, y ya me quedé enganchada leyendo. Así es que te sigo para no perderte la pista jeje

Muchísima suerte con el concurso wpetona. Muack's